
(Sobre
el espectáculo)
Jerez es el corazón
del flamenco. Su latido, el soniquete, marca el ritmo originario
e inimitable de la más genuina creación artística
de Andalucía.
¡Viva Jerez! es un espectáculo total, lleno de ritmos,
de melismas y de voces ancestrales; de sentimiento y color: de vida.
Su protagonista absoluto es el flamenco y los flamencos de Jerez:
de ayer, de hoy y de siempre.
Desde la evocación: el artificio del arte.
Sin museos ni mausoleos: la herencia flamenca –viva, pujante—
hecha espectáculo de hoy.
(Sobre los lenguajes: el cante, el baile, la guitarra: el flamenco
de Jerez)
El cante, el toque, el baile:
una ‘partitura’ sonora y visual, como punto de partida
para la dramaturgia del espectáculo teatral.
Una ‘partitura’ músico-vocal y dancística
compleja, pero única e integradora; intrínsecamente
articulada desde la propia coherencia del flamenco y de su variedad
jerezana: de la herencia recibida, depurada.
Una ‘partitura’ total que estructure los palos en un
continuo orgánico, diluyendo sus fronteras: las reales y
las inventadas.
(Sobre el espacio escénico, la iluminación y el
vestuario)
Espectáculo ‘de época’:
un tiempo inventado, poético.
Espacio escénico para la evocación: caja neutra, tules
que tamizan.
Objetos.
Sillas, mesas.
El espejo.
Lámparas.
Mantones, abanicos.
Lámparas.
Vestuario.
Creador de las escenas.
Sustancialmente estético.
Esencialmente flamenco.
Y color.
Y luz: contando, sugiriendo, expresando.
¡Viva Jerez! viaja en el tren de la luz.
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